
El siniestro en el barrio ribereño se inició poco antes de las 15:30 en un islote cercano a la zona denominada “Villa Colorada” del barrio Santa Ana de la capital. En el mismo lugar hay un vertedero de desechos.
Según el relato de los vecinos del lugar, las llamas fueron originadas por la inconsciencia de los habitantes, que habrían realizado quema de algún objeto.
El fuego se propagó rápidamente por el islote quemando basura, cubiertas, madera, hierbas y arbustos. Posteriormente, se agravó al expandirse a las precarias viviendas que se encuentran alrededor del basural.
Los bomberos voluntarios acudieron tras el pedido de auxilio de los vecinos. La Essap contribuyó con el envío de dos cisternas, pero mientras estaban en camino, las llamas fueron más veloces y ya habían consumido algunas de las casas.
Los propios vecinos ayudaron a controlar la situación, tratando de apagar los focos de incendio.
Luego de un arduo trabajo que llevó casi cuatro horas, los bomberos lograron evitar el avance del fuego, aunque no pudieron sofocar con la totalidad del siniestro. En total fueron afectadas 15 viviendas precarias.
Se tuvo que solicitar la ayuda de una retroexcavadora suministrada por la empresa “Empo”, que cavó en los alrededores del basural, a fin de evitar así la propagación del fuego.