
Indicó que se encontraba estacionado en las inmediaciones del club Cerro Porteño de Presidente Franco cuando los desconocidos llegaron a bordo de un Toyota Premio, que estacionaron delante de su vehículo. “Me apretaron y me pidieron que bajara del vehículo, con un arma de fuego contra la cabeza y me pegaban patadas en la cabeza”, relató a la 730 AM.
El joven se bajó del vehículo y recibió golpes en la espalda. “Estaba solo, me hablaban en español. Me tiraron al piso y me dejaron. Un allegado me confirmó que el automóvil que encontraron ahora es mío. Vamos a ir a ver todo eso y después a visitarle al oficial también”, sentenció.
Fuente: Abc