
A principios de febrero, familiares de cadetes denunciaron las torturas que recibieron en la academia Mariscal Francisco Solano López, ubicada en la ciudad de Capiatá.
Los expulsados fueron identificados como Pablo Ramón Toñánez Gamarra, Enrique Ramón Ovelar Narváez, Víctor Marcelo Zamphirópolos Inchausti, Alfredo Damián Martínez Aguilar y Magno Guillermo Bogado Martínez.
La academia instruyó un sumario y unos 15 días después concluyó que están comprobadas las lesiones sufridas por una de las víctimas mediante la inspección médica.
Además, las declaraciones indagatorias, las testificales y tomas fotográficas sirvieron como elementos al Juzgado de Prevención para determinar que se violó el reglamento interno sobre las faltas graves, que incluye el castigo corporal a la integridad física.
La academia resolvió la exclusión de la lista de revista de cinco cadetes por quebrantar el reglamento.
Reunión con CARTES. El comunicado fue emitido ayer, luego de la reunión que tuvo el presidente Horacio Cartes con la cúpula militar, en su calidad de comandante en jefe de las FFAA, en la sede de las Fuerzas Militares.
El documento en donde se dio a conocer la expulsión de los cadetes de último año tiene la firma del director de Comunicación de las Fuerzas Militares, Néstor Zalazar, quien ayer conversó con los medios de comunicación.
El vocero del Comando en Jefe de las Fuerzas Militares manifestó que el castigo corporal está prohibido.
“No podemos permitir tener futuros oficiales de esa índole”, expresó mientras realizaba la lectura del texto oficial.
Ante la consulta del tipo de maltratos que hacían los cadetes, manifestó no tener conocimiento.
Zalazar igualmente señaló que conversó con Cartes acerca de otros temas de índole castrense, como los ingresos, inicio de cursos de maestría en planificaciones y conducciones estratégica nacional, entre otros puntos.
De esta forma estos cinco cadetes de cuarto curso, el último peldaño antes de graduarse, pierden sus carreras en las FFAA y ya no podrán volver a presentarse.
“Las Fuerzas Armadas no pueden tolerar este tipo de conducta. Los jóvenes que estudian aquí son futuros oficiales, futuros comandantes. No podemos tener gente así”, sentenció Zalazar.