
La exposición al sol en horarios de mayor caída de los rayos ultravioletas y las altas temperaturas además de no estar bien hidratado y habitué a una mala alimentación son combinaciones que pueden tener un impacto negativo en el cuerpo y especialmente en órganos vitales como el corazón, el cerebro y el riñón, advirtió el cardiólogo José Ortellado.
Indicó que se tenga o no problemas cardiacos, los cuidados deben ser puntuales y no afectar el funcionamiento del organismo como mantener una buena hidratación bebiendo agua sin forzar al estómago tomando de golpe más de 300 ml por vez.
La cantidad ideal por día de acuerdo al peso de la persona varía; para las que tengan menos de 90 kilogramos es importante que consuman entre 2,5 a 3 litros y si pasan de ese peso hasta 4 kilos.
“Tomar de una vez medio litro de agua no es recomendable porque va directo al estómago y este debe hacer el trabajo de digerir y puede ser un golpe, tampoco el agua debe estar muy fría porque la temperatura del cuerpo debe mantenerse en 37 grados”, señaló el profesional en contacto con Universo 970.
Con relación al consumo de agua con gas, Ortellado afirmó que las aguas saborizadas son buenas para la recuperación de electrolitos y en cuanto a agua con gas no es recomendable abusar ya que contiene gran cantidad de sodio, es decir, sal.
“El agua con gas aporta sodio al organismo y cuando se consume 100cc se está consumiendo un gramo de sal aparte del gas”, explicó.
Por otra parte recordó los horarios recomendables para la exposición al sol que comprende antes de las 10 horas y luego de las 16, entre ambos horarios la exposición puede resultar dañina porque el sol llega directo y puede aumentar la temperatura interna del cuerpo y afectar los órganos como el corazón, el cerebro, los riñones y ademas la piel con quemaduras de primer y segundo grado.
Al momento de realizar actividad física, el especialista indicó que se deben realizar pausas cada 20 minutos y no hacerlo de seguido completando una hora a fin de evitar el sobre esfuerzo para el organismo.
“Una hora sin pausa de ejercicio aumenta el metabolismo pero así también aumenta el trabajo del corazón y muchas veces no se siente y luego vienen síntomas como mareos, rubicundez del rostro, naúseas, calambres y eso es por efecto del calor y ya tuvimos casos de pacientes que lo sufren con presión alta o baja”, advirtió.