
La comunidad fue fundada el 25 de julio de 1914, en los tiempos del presidente Eduardo Schaerer. Originalmente la localidad llevó el nombre de “Ñu Porã”. Esta comarca siempre fue considerada como una ciudad geopolíticamente estratégica, dada su condición fronteriza, una calle la separa de la ciudad brasileña de Coronel Sapucaia. Es por ello que allí se asienta un destacamento militar de la Caballería.
Sin embargo, lastimosamente es una comunidad que ganó mayor trascendencia por los hechos delictivos de la zona, tal vez acentuados también por su ubicación, en una frontera seca, situación que genera la gran influencia brasileña.
Hoy con mayor presencia del Estado en la región, las cosas están cambiando y la llegada de la primera ruta asfaltada a la ciudad, del lado paraguayo, le brinda nuevas alternativas de desarrollo.
En los festejos actuales los badeños están mostrando lo mejor de su ciudad. Los funcionarios municipales trabajan arduamente, encabezados por el Departamento de Obras y el propio intendente Denilson Sánchez.
SALTO AGUARAY-MÍ, UNA MARAVILLA
Existen lugares asombrosos en la jurisdicción de esta ciudad, pero tal vez poco conocidos, por su escasa promoción. Uno de esos atractivos naturales es el Salto Aguaray-mí, que encanta a propios y extraños.
Se trata de un paraje perfecto para disfrutar de un paseo en compañía de la familia o amigos, teniendo alrededor abundante naturaleza y diversas formaciones rocosas.
Este imponente prodigio de la naturaleza es de más de 40 metros de altura y es un verdadero espectáculo para la vista y hasta vale la pena detenerse a escuchar el ruido del agua. “Intensa bruma y viento que son emanados debido a la fuerza y la energía que desata la caída estrepitosa del agua del caudaloso Río Aguaray”, señala un escrito en la página de una empresa privada que promociona los atractivos naturales del Paraguay.
Para acceder al Salto Aguaray-mí se debe sortear una pendiente de más de doscientos metros de pura aventura en un sendero totalmente accidentado, pero el placer de llegar al lugar paga todo el esfuerzo.
Un guía se encuentra de manera permanente para llevar a los interesados en visitar el lugar.