
El procedimiento fue acompañado por el fiscal Armando Cantero. Los agentes realizaron una incursión en la zona conocida como Colonia María Auxiliadora, donde según datos colectados, operaba una red de campamentos dedicados a la producción y acopio de cannabis para su remisión al Brasil.
La patrulla arrojó como resultado la detección y destrucción de cuatro campamentos clandestinos donde se hallaban ocultos 660 Kilos de marihuana lista para su exportación.
Así también, por orden del Ministerio Público, se procedió a la destrucción de 12 hectáreas de plantaciones de marihuana en etapa de crecimiento. Dicha cantidad representaba un potencial de producción final aproximado a 36 toneladas de la droga. Esto implica un lucro cesante a la estructura criminal que rondaría el millón de dólares americanos.