
Libertad fue muy solido. En algún que otro pasaje quizás tuvo cierta flaqueza pero Nacional careció de astucia y recursos para aprovechar esas situaciones.
Después de la derrota frente a Olimpia, Libertad retoma el camino con rumbo a la primera posición y ajusta su lucha por la corona del segundo semestre.
A su vez, Nacional continúa su hasta ahora irrefrenable declive, sorprendente por donde se lo mire porque el ciclo de Francisco Arce comenzó con dos contundente triunfos.
Después no pudo más que empatar y perder (tres de cada una) y en esa cantidad de juegos sólo fue capaz de anotar un gol, circunstancia que podría representar un futuro inmediato no muy alentador para Chiqui en cuanto a su futuro en el club.
El mal panorama del equipo albo implica alejarse de la Copa Sudamericana y va camino a cerrar el año pasando casi desapercibido.