
La historia cuenta que el niño nació muerto y revivió con el milagro de Chiquitunga, por pedido de la enfermera Blanca Duarte, obstetra que participó en el parto ocurrido el 15 de agosto de 2002, quien imploró por la intercesión de María Felicia de Jesús Sacramentado.
El joven cursa el primer curso de la Media en el Colegio Nacional de San Pedro. De origen humilde, desde pequeño sintió la falta de su padre sordomudo, quien falleció cuando Ángel tenía apenas 3 años de edad.
En tanto que su madre, también con discapacidad auditiva, trabaja como empleada doméstica en Asunción.
El evento es considerado como un hecho histórico muy esperado por el pueblo, ya que se trata de la primera beata del Paraguay.