
El presidente de la República, Marito Abdo Benítez, llegó al Palacio de López y fue recibido en las afueras por varios adherentes, entre ellos, una gran cantidad de funcionarios públicos. Por su parte, algunos senadores y el vicepresidente, Hugo Velázquez, se encuentran dentro del edificio.
Todos fueron para brindar apoyo al jefe de Estado, en medio de la fuerte crisis política que se desató por el acuerdo sobre la compra de potencia de la usina de Itaipú y que involucra a varias autoridades.
Los fuertes cuestionamientos y la constante mención de un posible juicio político obligó a Mario Abdo a pronunciarse en las redes sociales, donde indicó que "acepta la pelea" y ahora dará un mensaje al país.
Los grupos de simpatizantes siguen llegando a la explanada del Palacio que mira a la bahía del río Paraguay. Esta situación no solo causa incertidumbre en la ciudadanía, sino también en los funcionarios públicos, cuyos puestos de trabajo dependen de que se mantengan las autoridades actuales. En este sentido, se habla de arreo de funcionarios.
En los grupos de WhatsApp recorren audios que "invitan" al personal del Ministerio del Trabajo a acompañar a Mario Abdo Benítez desde la sede gubernativa, por orden de la ministra Carla Bacigalupo, quien gracias al mandatario volvió a tener un cargo en el Gobierno, luego de haber sido apartada por Horacio Cartes.
Son varios los partidos políticos de la oposición y del movimiento Honor Colorado que acompañan el juicio político, que fue impulsado desde la sede del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA).
El fuerte quiebre político se desató cuando Pedro Ferreira presentó su renuncia como presidente de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) tras negarse a refrendar un polémico acuerdo sobre Itaipú, firmado el pasado 24 de mayo entre delegaciones diplomáticas de Paraguay y Brasil.