
Parece que las cosas no funcionaron bien con tanta exposición, por eso el nuevo ministro, Euclides Acevedo, decidió retroceder en sus pasos y volver a proteger a los integrantes del grupo Lince con el anonimato.
“Los agentes del grupo Lince deben tener cualidades especiales, tener buena puntería, equilibrio y un buen estado físico. Ellos no tienen por qué mostrar su rostro, ni tener portanombres. No deberían mostrar su rostro, porque podrían ser plausibles de represalias en el futuro. En otros países es una práctica común que aparezcan con el rostro cubierto”, fundamentó el secretario de Estado la decisión de volver a la política del gobierno anterior.
Añadió que se necesitan más agentes para integrar el grupo, ya que “tenemos motos, pero nos faltan jinetes entrenados. Necesitamos plata para entrenar y contratar, pero la vamos a tener en breve. Tenemos buenos instructores paraguayos”.