
"Me comprometo a construir los consensos necesarios para una justicia independiente", destacó en su discurso como flamante presidente de la República, Yo no quiero un juez amigo, no quiero un juez amigo hoy del poder; será un amigo del poder mañana y nunca va a ser amigo de la Justicia. Vamos a construir una justicia independiente y valiente para que se acabe la impunidad en la República del Paraguay", previo saludo a los presidentes de otros países y demás presentes en el acto realizado en la fachada litoral del Palacio de Gobierno.
"¿Por cuánto tiempo más nuestro pueblo va a aguantar a una justicia implacable como el acero para los más humildes y complaciente son los más poderosos de nuestro país?", cuestionó el mandatario electo.
Abogó además por "un Paraguay unido, reconciliado, recordando que el perdón sana el alma y trae el perdón entre hermanos", aunque aclaró que espera "una unidad que no significa uniformidad, donde convivamos en el debate".