
Fue a los 91’ minutos, cuando William Mendieta, que no había aparecido en la totalidad de su nivel envía un centro de izquierda a derecha al corazón del área.
Marcado por dos hombres, Néstor Camacho se eleva con mayor altura pese a su corta estatura y aplica el cabezazo, con cierta incomodidad pero superando a sus escoltas para quebrar la resistencia del portero sampedrano.
Juzgando el trámite, el gol fue injusto desde donde se lo mire. Es que Deportivo Santaní tuvo toda la iniciativa, el protagonismo y las mejores oportunidades para marcar y ponerse en ventaja.
Por qué no, de quedarse con un triunfo por diferencias adecuadas a lo que desarrolló en la cancha. Pero si no era por ineficiencia en la puntada final era por arañazos de Alfredo Aguilar, quien en ocasiones fue el que salvó al equipo.
Figuras capitales de Olimpia no aparecieron como se esperaba. William Mendieta no fue el generador de juegos e ideas. Brian Montenegro y Erik López no pesaron y tampoco los hábiles Sergio Otálvaro y Alejandro Silva estuvieron a la altura.
Como ante Luqueño, quedaron cortos de recursos frente a un laborioso Santaní que hizo una faena disciplinada de desdoble para tener contra las cuerdas a Olimpia, que incluso antes de los 10’ de la primera fracción acusaba un gol por medio de Guillermo Beltrán, pero anulado por posición adelantada.
Fue uno de los primeros avisos que le dio el cuadro local al decano, que nunca se acomodó, no tuvo respuestas ni alternativas.
La suerte terminó dándole un penal pero que Tabaré Viudez, falto de ritmo lo terminó rifando, incidencia que pudo haber resultado fatal para el conjunto tricampeón.
Olimpia fue rengueante y soportó con demasiada angustia los embates del dueño de casa, que obviamente triplicó la faena en razón de que el promedio lo ahoga y chances de seguir en Primera casi no las tiene.
Tenía la lógica obligación de buscar el triunfo. Lo hizo bien. Trabajó con denuedo pero el fútbol es tan injusto, que en una oportunidad que tuvo el adversario la aprovechó y se lleva tres puntos que lo distancian nuevamente de Libertad y Cerro Porteño, al que lo tendrá en frente en dos semanas más en Para Uno y para cuya jornada, Daniel Garnero tendrá bastante tiempo para reordenar sus ideas, las que hoy definitivamente no las tuvo y si las tuvo, estas no fueron claras.