
La tarde de este martes, se vio marcada por una emotiva ceremonia de entrega de Biblias y Rosarios a unos 130 reclusos, en su mayoría jóvenes, instalados en el pabellón católico del penal de nuestra ciudad.
En diálogo con Radio Sin Fronteras, el Cura Párroco de la Parroquia Santa Librada, Presbítero Pastor Inocencio Farías manifestó que la iniciativa responde de alguna manera, al TRIENIO DE LA JUVENTUD y al pedido del Papa Francisco, quien diceː ¡vayan!, ¡anuncien!, la alegría del cristiano se experimenta en la misión, la alegría del evangelio se experimenta, se conoce y se vive solamente dándola, dándose, y es eso entre otras cosas lo que motiva a la comunidad a salir de las comodidades con un espíritu de servicio que gracias a Dios se fortalece día a día en la Parroquia, agregó.
En otro momento, el sacerdote recordó que el espíritu del mundo nos invita al conformismo, a la comodidad; frente a este espíritu humano “hace falta volver a sentir que nos necesitamos unos a otros, que tenemos una responsabilidad por los demás y por el mundo”, y esa es una misión que abrazamos gracias a la apertura de los directivos de la cárcel, los reclusos y la comunidad en general.
Tenemos la responsabilidad de anunciar el mensaje de Jesús. Porque la fuente de nuestra alegría “nace de ese deseo inagotable de brindar misericordia, fruto de haber experimentado la infinita misericordia del Padre y su fuerza difusiva”. Y en ese sentido, las Parroquias Santa Librada y Nuestra Señora de Fátima vienen trabajando coordinadamente en la Penitenciaría Regional, manifestó Víctor Hugo Ayala.
Farías, destacó además, que la Parroquia experimenta este año la misión que consiste en llevar la Palabra y la Formación de los reclusos a través de las jornadas de Formación Bíblica que se llevan a cabo los días martes y miércoles en horas de la tarde y recordó que Jesús no da una lista selectiva de quién sí y quién no, de quiénes son dignos o no de recibir su mensaje y su presencia. Por el contrario, abrazó siempre la vida tal cual se le presentaba. Con rostro de dolor, hambre, enfermedad, pecado. Con rostro de heridas, de sed, de cansancio. Con rostro de dudas y de piedad. Lejos de esperar una vida maquillada, decorada, trucada, la abrazó como venía a su encuentro. Aunque fuera una vida que muchas veces se presenta derrotada, sucia, destruida.
El Papa Francisco recalca siempre que debemos salir de los templos, inculcar la cultura del encuentro, dijo el párroco al tiempo de mencionar que Santa Librada ha instalado esa cultura con la Vida Comunitaria que cada viernes se concreta en las visitas casa por casa de las distintas comunidades que conforman la Parroquia.
A "todos" dijo Jesús, a todos, vayan y anuncien; a toda esa vida como es y no como nos gustaría que fuese, vayan y abracen en mi nombre. Vayan al cruce de los caminos. Vayan a aquellos que viven con el peso del dolor, del fracaso, del sentir una vida truncada y anuncien la locura de un Padre que busca ungirlos con el óleo de la esperanza, de la salvación. Vayan a anunciar que el error, las ilusiones engañosas, las equivocaciones, no tienen la última palabra en la vida de una persona. Vayan con el óleo que calma las heridas y restaura el corazón, esa es la misión y el compromiso de cada cristiano, puntualizó el Párroco.