
Los tantos fueron de Epifanio García, Marco Prieto y Dionicio Pérez, los dos últimos en el tiempo complementario.
Sol de América comenzó de mejor manera, porque a los 30 segundos ya se ponía en ventaja con la conquista de Hernán Novick.
Pero aquí entra a intervenir el VAR, porque desde la sala técnica avisan a David Ojeda que Nildo Viera inició la acción de ofensiva acomodando la pelota con la mano.
El gol no subió al marcador y aquello representó un bajón para Sol, que a los 21' volvería a marcar pero otra vez, Ojeda anularía por obstrucción al portero Pablo Gavilán.
Ya con los ánimos notoriamente averiados, River empezó paulatinamente a encontrar su juego y rápidamente abría la cuenta tras una carga en la que la zaga unicolor estaba desconectada.
Los errores conceptuales empezaron a ser más evidentes en Sol y el Kelito, más aplomado trabajó el trámite con mayor solidez, gestando la ofensiva que acabaría en los restantes goles que significarían un comienzo de temporada fantástico.
Pablo Escobar tendrá mucho que ajustar. Si bien la derrota golpea por la diferencia amplia, el camino es aún largo y cuenta con suficiente material humano para enderezar rumbos.
Mientras que River Plate atesora cada punto, porque vale una vida más en esa lucha que tiene por mantenerse siempre en vanguardia y lejos de las zonas de descenso.