
Desde hace unas semanas atrás, Robadín guardaba reclusión en la Penitenciaria de Tacumbú.
Sin embargo, este viernes la juez Norma Salomón Marín decidió revocar la prisión preventiva del imputado y le otorgó medidas sustitutivas a la prisión.
La magistrada dispuso el arresto domiciliario del sacerdote, que lo deberá cumplir en su vivienda, bajo control y vigilancia aleatoria por parte de efectivos de la Policía Nacional y agentes del Ministerio Público.
Además, se dispuso una fianza real consistente en una propiedad evaluada en G. 200 millones. La jueza también resolvió la prohibición de salida del país del sacerdote y la prohibición de acercarse a la víctima.