
El detenido es Rubén Darío Guzmán Giménez, sobre quien pesa una orden de captura con fines de extradición por una causa de tráfico de drogas y lavado de dinero. Cayó en la principal estación aeroportuaria del país mientras acompañaba a una ciudadana boliviana que se disponía a viajar.
Guzmán es requerido por la justicia de Estados Unidos. La causa está abierta en la Corte del Distrito Sur de Florida y es buscado desde el 8 de setiembre del 2011. La orden de detención fue firmada por el juez Miguel Tadeo Fernández en enero del 2012. Al momento de ser identificado, el prófugo mostró una cédula de identidad falsa. Cuando se constató su verdadero nombre, destruyó su teléfono móvil en un intento por deshacerse de evidencias.