
Como una alta falta de conocimiento y de cultura en cuanto a la protección de a la biodiversidad describió el director de Biodiversidad de la Seam, Darío Mandelburger el comportamiento de las personas que arrancaron las plantas de yrupê.
“Estuvimos ayer pero fue un poco complicado, había un desborde humano con la intención de extracción y así como para controlar estaba un poco difícil, pero ya estamos tomando cartas y viendo cómo hacer una alianza con el municipio”, comentó Mandelburger en entrevista con la 970 AM.
La intención no era una intervención represiva sino con fines educativos, a fin de que los pobladores aprendan a cuidar y respetar esta especie de esporádica aparición que embellece el paisaje.
“Toda extracción del medio natural es considerada una colecta ilegal porque no cuenta con ningún tipo de autorización controlando el uso del recurso silvestre”, expresa parte del comunicado emitido ayer por la Seam.
Mandelburger anunció la apertura de un sumario con sanciones administrativas o penales, con multas que podrían alcanzar los 1.500 jornales.
USO MEDICINAL
En cuanto a las supuestas propiedades curativas del yrupê, Mandelburger dijo que no hay un análisis científico que demuestre sus valores curativos y que las afirmaciones no van más allá de una creencia popular.
El Yakare Yrupê es una especie con distribución amplia en los humedales como Ñeembucú, y anteriormente la bahí de Asunción, sin embargo, la presión antrópica, es decir, la ubicación del ser humano al borde de los cauces provocó la desaparición de esta planta.